Traumatología · Hombro

Dolor y patología de hombro

El dolor de hombro puede deberse a una tendinopatía o bursitis, una rotura del manguito rotador, una capsulitis adhesiva o una artrosis. Identificar el origen es clave para elegir el tratamiento adecuado y evitar procedimientos innecesarios.

Tratamiento y valoración de patología de hombro
Síntomas frecuentes

¿Qué síntomas orientan hacia un problema de hombro?

La localización del dolor, la pérdida de fuerza y el tipo de limitación ayudan a diferenciar entre tendón, bursa, cápsula articular y desgaste de la articulación.

Dolor al levantar el brazo

Frecuente en tendinopatía del manguito rotador y dolor subacromial, especialmente en actividades por encima de la cabeza.

Dolor nocturno

Puede aparecer en patología del manguito rotador, bursitis o artrosis y llegar a dificultar dormir sobre ese lado.

Pérdida de fuerza

La dificultad para elevar el brazo o mantener peso puede hacer sospechar una rotura del manguito, sobre todo después de un traumatismo.

Rigidez marcada

Si tanto el movimiento activo como el pasivo están limitados, debemos descartar capsulitis adhesiva o artrosis glenohumeral.

Chasquidos o sensación de roce

Pueden acompañar cambios degenerativos, lesiones tendinosas o alteraciones mecánicas del hombro.

Dolor tras una caída o tirón

Una pérdida brusca de fuerza después de un traumatismo requiere una valoración precoz para descartar una rotura aguda.

Entender el diagnóstico

No todo dolor de hombro es “tendinitis”.

En el hombro conviven tendones, bursa, cápsula y articulación. La tendinopatía del manguito rotador —a menudo llamada tendinitis— y la bursitis subacromial suelen producir dolor con el movimiento, mientras que una rotura puede añadir pérdida de fuerza. La capsulitis adhesiva destaca por una rigidez global y progresiva.

La artrosis glenohumeral es un proceso degenerativo diferente, en el que se desgasta el cartílago de la articulación. Estas patologías no son necesariamente etapas consecutivas de una misma enfermedad: el tratamiento se decide según el diagnóstico, la intensidad de los síntomas, la exploración y las pruebas de imagen.

Principales patologías

Del dolor subacromial a la artrosis: problemas distintos, tratamientos distintos.

La estrategia suele empezar por medidas conservadoras y progresa solo cuando los síntomas, la función y las pruebas de imagen justifican avanzar.

01 · Tendinopatía y bursitis

Dolor al elevar el brazo, sobrecarga y sensibilidad subacromial. El tratamiento inicial suele basarse en educación, modificación de actividad, analgesia y fisioterapia.

02 · Roturas del manguito

Pueden ser parciales o completas, degenerativas o traumáticas. No todas necesitan cirugía, pero la pérdida de fuerza, el tamaño de la rotura, la edad funcional y la evolución son importantes.

03 · Capsulitis adhesiva

Dolor y pérdida progresiva de movilidad activa y pasiva. El objetivo inicial es controlar el dolor y recuperar el movimiento de forma progresiva.

04 · Artrosis glenohumeral

Cuando el cartílago se desgasta aparecen dolor, rigidez, pérdida de movilidad y limitación funcional. En fases avanzadas puede estar indicada una prótesis.

Tendón y bursa

Tendinopatía, bursitis y roturas del manguito rotador

La mayoría de cuadros subacromiales comienzan con tratamiento no quirúrgico. En las roturas, la decisión depende de si son traumáticas o degenerativas, parciales o completas, y de la fuerza y función del paciente.

Fase inicial

Reducir temporalmente las actividades que desencadenan dolor, mantener movilidad, utilizar analgesia o antiinflamatorios cuando sean apropiados y comenzar un programa de fisioterapia dirigido.

Dolor persistente

Si no hay mejoría, revisamos el diagnóstico y valoramos ecografía o resonancia. Una infiltración de corticoide puede aportar alivio a corto plazo en casos seleccionados, evitando infiltraciones repetidas sin una indicación clara.

Rotura parcial o degenerativa

Muchas roturas pequeñas o parciales pueden mejorar clínicamente con fisioterapia. Si persisten dolor y limitación, se valora de forma individual la reparación artroscópica u otras opciones.

Rotura completa o traumática

Una rotura aguda con pérdida importante de fuerza, una lesión reparable sintomática o una rotura que progresa puede requerir valoración quirúrgica precoz para reparar el tendón.

La fisioterapia puede mejorar dolor y función incluso en algunas roturas completas; sin embargo, determinadas roturas pueden aumentar de tamaño con el tiempo. Por eso el seguimiento clínico y de imagen se individualiza cuando la reparación continúa siendo una opción.

Capsulitis adhesiva

El “hombro congelado” suele evolucionar por fases.

La capsulitis adhesiva provoca dolor y una pérdida global de movilidad. Habitualmente mejora con el tiempo, pero la recuperación puede ser lenta y el tratamiento se adapta a la fase predominante.

1 · Fase dolorosa o de congelación

Predomina el dolor y progresivamente se pierde movilidad. Priorizamos control del dolor, ejercicios suaves y, en casos seleccionados, infiltración intraarticular de corticoide.

2 · Fase rígida

El dolor puede disminuir, pero persiste la rigidez. La fisioterapia se orienta a recuperar movilidad sin forzar de forma excesiva una articulación muy reactiva.

3 · Recuperación

La movilidad mejora de forma progresiva. Se intensifica el trabajo de rango articular, fuerza y función según tolerancia.

Si no mejora

En casos resistentes se pueden valorar técnicas como hidrodilatación y, excepcionalmente, manipulación bajo anestesia o liberación capsular artroscópica.

Artrosis del hombro

El tratamiento de la artrosis depende más de los síntomas que de una radiografía aislada.

La artrosis glenohumeral produce pérdida de cartílago entre la cabeza humeral y la glena. La decisión terapéutica combina dolor, movilidad, función, radiografías y estado del manguito rotador.

Artrosis inicial

Adaptación de actividades, ejercicio, fisioterapia y tratamiento analgésico individualizado. El objetivo es conservar movilidad y controlar el dolor.

Artrosis moderada

Si el dolor persiste, pueden valorarse infiltraciones en casos seleccionados y ajustar el programa de ejercicio. Se revisa también el manguito rotador y la anatomía articular.

Artrosis avanzada

Dolor frecuente o nocturno, rigidez importante y pérdida de autonomía pese al tratamiento conservador hacen plantear una opción quirúrgica.

Artrosis avanzada + gran limitación

Cuando el desgaste es severo y la calidad de vida está claramente afectada, la sustitución protésica puede ser la opción que mejor alivie el dolor y recupere función.

Cirugía protésica

Prótesis anatómica o prótesis invertida: no son la misma operación.

La prótesis anatómica reproduce la anatomía normal del hombro y suele considerarse cuando existe artrosis glenohumeral con un manguito rotador funcional y una anatomía adecuada.

La prótesis invertida cambia la mecánica de la articulación y permite que el músculo deltoides tenga un papel mayor. Es especialmente útil cuando el manguito rotador es insuficiente y en determinados casos complejos de artrosis, deformidad ósea o cirugía previa.

Prótesis anatómica

Indicada en pacientes seleccionados con artrosis, hueso adecuado y manguito rotador competente.

Prótesis invertida

Especialmente útil en artropatía por rotura del manguito, roturas irreparables asociadas a artrosis y determinados hombros complejos.

Planificación individual

Radiografías y, cuando es necesario, TC o RM ayudan a valorar glena, hueso, manguito rotador y tamaño de los componentes.

Rehabilitación

La recuperación es progresiva y depende del tipo de prótesis, la calidad de los tejidos y los objetivos funcionales del paciente.

Cuándo consultar

Hay situaciones en las que conviene valorar el hombro pronto.

  • Pérdida brusca de fuerza tras una caída o un tirón.
  • Imposibilidad de elevar el brazo después de un traumatismo.
  • Hombro rojo, caliente, muy inflamado o acompañado de fiebre.
  • Rigidez progresiva que impide vestirse, asearse o dormir con normalidad.
  • Dolor que persiste pese a un tratamiento conservador bien realizado.
Dudas frecuentes

Preguntas habituales sobre el dolor de hombro

¿Toda rotura del manguito hay que operarla?

No. Muchas roturas degenerativas, parciales o de pequeño tamaño pueden tratarse inicialmente con fisioterapia. La cirugía se individualiza según síntomas, fuerza, tipo de rotura y expectativas.

¿Una infiltración cura la tendinitis o la bursitis?

Puede reducir el dolor a corto plazo en casos seleccionados, pero no sustituye la rehabilitación ni repara un tendón roto. Su indicación debe formar parte de un plan global.

¿La capsulitis adhesiva siempre necesita cirugía?

No. La mayoría de pacientes mejora con tiempo y tratamiento conservador. La cirugía se reserva para casos persistentes y muy limitantes.

¿Cuándo se plantea una prótesis de hombro?

Cuando la artrosis o una artropatía avanzada producen dolor y pérdida de función importantes y el tratamiento no quirúrgico ya no ofrece un control suficiente.

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