El dolor puede aparecer al caminar, levantarse de una silla, bajar escaleras o estar mucho rato de pie.
Prótesis de rodilla
Si tienes dolor en la rodilla, rigidez, dificultad para caminar, subir escaleras o notas que la pierna se va deformando, puede que la artrosis de rodilla esté limitando tu vida diaria.
¿Te reconoces en alguno de estos síntomas?
La artrosis de rodilla suele evolucionar de forma progresiva. A menudo el paciente reduce la actividad, camina menos o evita escaleras antes de consultar.
Puede costar doblar o estirar completamente la rodilla, especialmente por la mañana o después de estar sentado.
Algunas personas notan la rodilla hinchada, inestable, con crujidos o sensación de que no responde bien.
La rodilla puede ir desviándose hacia dentro o hacia fuera, alterando el eje de la pierna.
La prótesis sustituye las superficies desgastadas de la rodilla.
La rodilla está formada por tres zonas principales: el compartimento interno, el externo y la articulación entre la rótula y el fémur. Cuando el cartílago se desgasta por artrosis, las superficies rozan entre sí y aparecen dolor, rigidez y limitación.
La prótesis de rodilla sustituye las superficies dañadas por componentes artificiales que buscan reducir el dolor, mejorar la estabilidad y recuperar la función.
No hace falta esperar hasta que caminar sea imposible.
Consulta si:
- El dolor de rodilla limita tu vida diaria.
- Cada vez caminas menos o evitas escaleras.
- La rodilla se inflama a menudo o se bloquea.
- Notas deformidad progresiva de la pierna.
- La medicación, la fisioterapia o las infiltraciones ya no te ayudan.
El objetivo es aliviar el dolor y recuperar estabilidad.
En una prótesis de rodilla, se retiran las superficies articulares desgastadas y se colocan componentes que sustituyen la parte dañada de la articulación.
La cirugía busca restaurar la alineación, conseguir un buen balance de los ligamentos, mejorar la movilidad y permitir una recuperación funcional progresiva.
La rehabilitación es esencial después de una prótesis de rodilla.
En muchos casos, el paciente empieza a levantarse y caminar con ayuda durante las primeras 24 horas. El control del dolor, la inflamación y la movilidad son importantes desde el principio.
La recuperación requiere fisioterapia, ejercicios progresivos y seguimiento médico. El objetivo es recuperar fuerza, movilidad, confianza y capacidad para realizar actividades cotidianas.
Preguntas habituales sobre la prótesis de rodilla
Cuando el dolor, la rigidez o la deformidad limitan la vida diaria y los tratamientos conservadores ya no son suficientes.
Depende de si la artrosis afecta a toda la rodilla o solo a un compartimento. Se decide después de valorar el caso.
La mejoría es progresiva. El dolor articular suele disminuir, pero recuperar fuerza y movilidad requiere semanas o meses.
Muchos pacientes pueden retomar actividades de bajo impacto, como caminar, bicicleta estática o natación.
También te puede interesar
Información relacionada para entender mejor la artrosis, la cirugía protésica y la recuperación funcional.
Prótesis de cadera
Tratamiento de la artrosis avanzada de cadera cuando el dolor limita la vida diaria.
Leer más
Planificación quirúrgica
Tecnología aplicada a la precisión, la seguridad y la personalización de la cirugía.
Leer más
Traumatología y columna
Un equipo coordinado para valorar patología articular, columna y recuperación funcional.
Leer más¿Quieres saber si necesitas una prótesis de rodilla?
Revisamos tus síntomas, la movilidad, el eje de la pierna y las pruebas de imagen para explicarte si todavía puedes seguir con tratamiento conservador o si la prótesis puede ayudarte.